Enrique Moreno Laval

*”uno de esos domingos me quedé en el camarín. Feliz intuición porque ahí […] como en una catacumba, un cura prisionero celebró una misa que jamás olvidaré..”.

Ayer, domingo 25 de febrero de 2018, a las 18:00 en Quito-Ecuador, 20:00 horas en Chile, a la edad de 76 años, falleció Enrique Moreno Laval producto de un grave accidente cardiovascular.

Nació en Santiago el 02 de octubre de 1941 y fue el segundo de 8 hermanos. En 1968 sería ordenado sacerdote. Entre el 17 de octubre y el 02 de noviembre de 1973, fue detenido y llevado como prisionero de guerra al más grande campo de prisioneros que comenzaba a funcionar en nuestro país: el Estadio Nacional.

“se trataba de un sacerdote joven […] que nos invitaba a reunirnos en torno a la palabra de Cristo. La misa fue celebrada en medio de la precariedad, pero todo era de una hermosura profunda. La prédica fue en un lenguaje que reconocía cercano. En ella no había resignación sino espada. Nos llamó a la unidad, nos dio fuerzas en el desamparo porque no estábamos solos. […] Dios estaba con nosotros y si moríamos nos encontraríamos con Él en la eternidad..”.

Además del ejercicio del sacerdocio, el padre Enrique Moreno Laval estudió periodismo en la Universidad de Chile gracias a lo cual, durante sus 14 años de trabajo en la Arquediócesis de Concepción, acompañó a la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de la Región del Biobío. En la violenta represión que se vivía durante los años 80′ le correspondió asistir a Sebastián Acevedo, luego que este se inmolara en la Plaza de la Independencia (en Concepción) porque la CNI había secuestrado a sus hijos.

“cada uno de nosotros tenía derecho a un pan diario y algunos compañeros lo donaron para la eucaristía. El sacrificio era verdadero. […] Una frazada, que era el manto de los pobres cristos del velódromo, era un adecuado mantel para un altar mayor que era simplemente el piso de baldosas. […] ..se partió el pan y lentamente se fueron repartiendo los pedacitos. La solemnidad inundó el sencillo camarín..”.

*Notas de Iglesia.cl de la Conferencia Episcopal de Chile y de “Frazadas del Estadio Nacional” de J. Montealegre